Coberturas básicas para Pymes y Autónomos

Publicado el 21/05/2019 a las 06:05:00 en Barcelona, Spain    ⬤     Última modificación 22/01/2020 a las 03:01:38

El seguro es una parte fundamental del éxito de cualquier negocio. Cuando emprendes, pones en juego tu ilusión, tus ahorros y tu tiempo para que todo salga bien, para que tu negocio pueda seguir adelante.

Como dueño, estás expuesto a diario a retos y escenarios relacionados con la seguridad de tu trabajo, por eso es tan importante estar protegido con una buena póliza de seguro. Así, tú te ocupas de desarrollar tu negocio y tu aseguradora de que estés protegido. De hecho, se calcula que el seguro abona más de 1.200 millones de euros  al año por siniestros en las empresas acogidas a una póliza.

La seguridad en el lugar de trabajo o en el equipo de trabajo (ordenadores, equipos de fotografía, maquinaria…) no son los únicos motivos por los cuales necesitas que tu negocio tenga unas coberturas básicas. También lo necesitas para asegurar los  contratos con tus clientes (sin seguro, difícilmente querrán trabajar contigo), para cumplir con la responsabilidad civil (por ejemplo, poder gestionar reclamaciones es un requisito esencial para cualquier comercio) y para poder abonar las indemnizaciones en caso de que tengas que realizar alguna.

Según las coberturas que contrates, éstas pueden variar, pero sí existen unos riesgos básicos y unas coberturas generales que cualquier tipo de seguro debería cubrir para ser un buen seguro:

  • Continente; donde el valor del seguro debe ser sobre el total de lo que costaría volver a reconstruir tu negocio.
  • Contenido; el valor total del mobiIiario, maquinaria y productos.
  • Responsabilidad Civil; en caso de que te suceda algo tanto a ti como a tus trabajadores durante la actividad laboral.
  • Incendio, daños por humo y explosión.
  • Asistencia 24 horas.

Además, dependiendo del tipo de empresa (un bar, una peluquería, una tienda de ropa, un estudio fotográfico, unas oficinas…) también se incluyen como coberturas fundamentales:

  • El vandalismo y actos realizados a mala fe por parte de personal externo al negocio (rotura de cristales, persianas, etc.).
  • La cobertura por robo; en caso de que se produzca la sustracción de mercancía o maquinaria cubierta por póliza.
  • Daños eléctricos; otro riesgo que suele asegurarse, y que protege motores, transformadores y otro tipo de maquinaria de posibles siniestros eléctricos.
  • Los daños por agua y los daños por inundación (aunque el grado de esta cobertura puede variar mucho según tu aseguradora y tipo de seguro).
  • Los daños por fuga o escape accidental de las instalaciones de protección y prevención de incendios.
  • Lucro cesante; indemnización por cada día que tu negocio permanezca cerrado a causa de un siniestro.
  • Todo riesgo material:  ante cualquier siniestro por accidente, tu compañía te indemnizará con la cantidad correspondiente.

 Estas son las coberturas básicas y fundamentales que todo seguro debe ofrecer y que todo propietario de negocio debería tener contratado. Si alguien te ofrece menos, desconfía y, además de los riesgos generales, ten en cuenta siempre los específicos según  tu tipo de negocio.

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