Cómo evitar sanciones: tus obligaciones como Autónomo

Publicado el 12/12/2019 a las 07:12:00 en Barcelona, Spain    ⬤     Última modificación 22/01/2020 a las 02:01:35

En la última sesión de nuestro webinar sobre cómo aprender a gestionar mejor tu negocio y ganar clientes hablamos de un tema que (¡lo sabemos!), suele resultar pesado para muchos, pero que es vital para poder administrar cualquier negocio: la contabilidad.

Como nuestra misión es hacerte la vida más fácil, para tratar un tema tan complicado de la manera más clara posible, contamos con la colaboración de una experta en el sector: Marta Zaragozá, abogada fiscalista y CEO en Declarando.

Declarando es una compañía de software que se centra en el asesoramiento fiscal de emprendedores, Autónomos y Pymes como tú, ayudándoles a gestionar sus impuestos y cuestiones fiscales mediante su asesor virtual. 

Para poder llevar la contabilidad de tu negocio de forma sencilla y segura, primero es importante entender qué te diferencia a nivel contable de una Pyme. 

Diferencias básicas entre Autónomos y Pymes

  • Menos trámites de alta
    Tu carga administrativa como Autónomo es menor que la de una Pyme: para convertirte en Autónomo, tan solo necesitas darte de alta en Hacienda y en la Seguridad Social por la actividad económica que realizas, y con eso ya puedes empezar a trabajar. Si tienes una Pyme, los trámites son mayores, puesto que necesitarás constituir una Sociedad ante notario, aportar un capital social (en el caso de una SL, será de 3.000€ como mínimo), hacer una escritura pública y pasar por Conserjería y por el Registro Mercantil. 
  • Registro de ingresos y gastos
    Tu contabilidad como Autónomo, a diferencia de la de una Pyme, no está regulada conforme al Código de Comercio, por lo que administrarla es mucho más sencillo. Tan solo debes llevar tus libros oficiales de ingresos y gastos, incluyendo en ellos los bienes de inversión (por ejemplo,  si te compras un coche).  ç
  • Responsabilidad Civil
    Tanto si eres Autónomo como si tienes una Pyme, respondes con todos tus bienes por aquellas acciones que pueden causar daños a terceros en tu actividad. Por eso es tan importante contar con un Seguro de Responsabilidad Civil que te cubra y te proteja antes cualquier situación. Siendo así, no habrá miedo a equivocarse. 

Una vez sabidas las diferencias, conviene centrarse en tus obligaciones básicas.

Tus obligaciones  como Autónomo

  • Darse de alta de tu actividad de negocio en Hacienda y en Seguridad Social
  • Disponer de los libros oficiales de ingresos y gastos
  • Confeccionar correctamente tus facturas de venta o ingresos (IVA e IRPF)
  • Presentar tus Impuestos dentro del plazo marcado por la normativa fiscal

Como ves, no son muchas. y si las sigues no deberías tener ningún problema llevando tu contabilidad. Sin embargo, existen errores que todos los autónomos suelen cometer, ya sea por confiar en la información que han visto en un post,  en las noticias o que les haya comentado algún amigo o conocido. Esta información no tiene por qué ser siempre errónea, sino que simplemente puede haber quedado desfasada. Pero, ¿cuáles son estos errores? 

Errores frecuentes por los que te puede sancionar Hacienda

  • Facturas erróneas
    Es importante calcular bien el IRPF en las facturas de venta.  El IRPF es como un anticipo que le das a Hacienda como parte de tu Declaración de la Renta, por eso antes de presentar tus facturas compruébalas y asegúrate de que las cantidades que figuran son las correctas. 
  • Gastos mal calculados
    Al igual que pasa con las facturas, evita errores a la hora de deducir mal los gastos, sobre todo los de combustible y compra de vehículos. Si resulta que te has deducido más de lo que podías, no solo te lo quitarán, también te sancionarán al menos con un 50% de lo que has dejado de ingresar. Es decir, además de devolver, por ejemplo, los 50€ que te has deducido de más, tendrás un recargo de 25€ extra.
  • Modelos de impuestos
    No olvides presentar el Modelo 130 en tu Declaración, sobre todo si tus clientes son extranjeros. Recuerda que el IRPF en tus facturas de venta siempre va restado. Es decir; no lo cobras en ese momento,pero sí más adelante, cuando tus clientes lo ingresen al realizar tu declaración trimestral a través de este modelo. 

Conociendo las claves esenciales, ser Autónomo no tiene por qué ser complicado. Y en el caso de que manejar la contabilidad de tu negocio se te siga haciendo cuesta arriba, cuentas con la plataforma de Declarando, donde podrás gestionar tus temas contables y fiscales sin tener que pasar por un asesor tradicional y sin que necesites conocimientos previos en el tema, Porque con unos procesos guiados en cada uno de los pasos, no existe el miedo a equivocarse.

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